A unos días de que inicie la Copa del Mundo 2026, una investigación de la UNAM encontró que el sentimiento predominante entre muchos habitantes de las ciudades sede en México no es precisamente la emoción, sino la preocupación por los posibles efectos que tendrá el torneo en su vida cotidiana.
El estudio fue realizado entre residentes de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, las tres ciudades mexicanas que albergarán partidos mundialistas. Los participantes expresaron inquietudes relacionadas con movilidad, gastos y seguridad durante las próximas semanas.
Entre las principales preocupaciones aparecen el aumento del tráfico vehicular, la saturación de espacios públicos y las complicaciones para desplazarse en ciudades que ya enfrentan problemas de movilidad incluso en condiciones normales.
Los investigadores también detectaron inquietud por el posible incremento de precios en algunos servicios y por la percepción de que los beneficios económicos del Mundial podrían concentrarse en determinados sectores, sin llegar de manera equitativa a toda la población.
Las autoridades han impulsado diversas medidas para reducir el impacto del torneo, incluyendo ajustes en movilidad y obras de infraestructura. Mientras tanto, el Gobierno federal anunció un amplio operativo de seguridad para proteger estadios, aeropuertos, hoteles y zonas de aficionados durante el evento.
Sin embargo, la encuesta encontró que el entusiasmo mundialista no domina la conversación pública en las sedes mexicanas. Para muchos ciudadanos, las posibles afectaciones diarias pesan más que la expectativa por recibir el evento deportivo más importante del planeta.
Y ahí aparece el dato más llamativo: según la investigación de la UNAM, el Mundial 2026 estaría generando más preocupación que ilusión entre buena parte de los habitantes de las ciudades anfitrionas, una conclusión que contrasta con la imagen de fiesta y celebración que normalmente acompaña a este tipo de eventos internacionales.
¿Por qué importa?
Porque el Mundial 2026 representa una de las mayores vitrinas internacionales para México en las últimas décadas. Si una parte importante de la población percibe más costos y problemas que beneficios, el éxito del torneo no dependerá únicamente de lo que ocurra dentro de la cancha, sino también de la capacidad de las autoridades para evitar que el tráfico, la seguridad y el impacto económico se conviertan en el verdadero tema de conversación durante la competencia.
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