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miércoles, octubre 5, 2022

Pablo Reinah sobre el caso Florence Cassez: “Loret decidió quedarse callado y yo decidí actuar” (nota de Mariano Yberry – Sputnik)

La pandemia le dio el tiempo necesario al periodista mexicano Pablo Reinah para contar su versión sobre el operativo que marcaría parte de su carrera, en diciembre de 2005: la detención en vivo de los presuntos secuestradores Israel Vallarta y Florence Cassez, un hecho que después descubriría fue montado.



El supuesto operativo incluía la movilización y presentación de una supuesta banda de secuestradores, que hasta la fecha se desconoce si existió. Aunque las irregularidades del caso liberaron a la francesa Cassez, sin que se tenga certeza de su inocencia, no fueron suficientes para liberar Vallarta, quien continúa preso y acusa tortura de las autoridades mexicanas.
 
El caso Florence Cassez. Mi testimonio (Ed. Aguilar Ideas, 2021) es un libro donde Reinah narra su visión de cómo vivió el polémico caso que incluso confrontó a los gobiernos de México y Francia: desde la llamada que recibió del entonces titular de la Agencia Federal de Investigación (AFI), Luis Cárdenas Palomino (hoy preso por tortura), para cubrir el operativo en Las Chinitas; descubrir como espectador que el operativo fue un montaje; enfrentar la acusación directa, sin pruebas, de su empresa, Televisa, y el despido; el desaire de personajes como Amador NarciaEmilio Azcárraga y el propio Carlos Loret, y hasta la travesía para obtener el único documento oficial en el que el Gobierno mexicano reconoce haber recreado el operativo.


En conversación para el portal Sputnik Mundo, el reportero, uno de los más destacados del área de noticieros, habla sobre el cierre de este capítulo en su vida, las lecciones aprendidas y las respuestas pendientes, entre ellas la central: ¿Quién ordenó recrear una detención en vivo para la televisión?
 
—¿Crees que el caso Florence Cassez sentó un precedente en los medios de comunicación?
—Definitivamente. Yo he escuchado a muchos abogados decir que el debido proceso que eso ha sido respetado y la forma en la que los derechos humanos se han visualizado es a partir de este caso. Por otra parte, también hoy es muy raro ver que se cubran operativos prácticamente al momento que están ocurriendo como era común en aquellos años. Lo que te podría decir es que desgraciadamente no se ha dejado de hacer, si bien esto un antes y un después en lo jurídico y lo periodístico, todavía existen casos que se siguen violando los derechos humanos, tanto de las víctimas como de los presuntos responsables, hay varios ejemplos.
 
—Aunque resolviste el tema laboral con Televisa, ¿consideras que te quedaron a deber?
—Televisa quiso utilizarme y de alguna forma ellos se deslindan del tema. Cada vez que hablan del tema lo hacen como si ellos hubieran sido un medio más cuando ellos fueron los principales motores del caso. Y lo digo porque aquí como se cubrió de alguna forma, como todos los medios, el operativo, Televisa fue quien de alguna manera informa que ese operativo había sido un montaje. La información jamás sale desde adentro del medio, el medio fue el que de repente dio a conocer que eso no había sido como nos lo dio a conocer la autoridad. Eso quiere decir que hubo algún contubernio con la autoridad para lavarle la cara. ¿Cómo fue? No lo sé, pero Televisa se prestó a apoyar a una autoridad mentirosa. Y claro que me quedaron a deber, por supuesto.
 
—¿Emilio Azcárraga está enterado del libro, se ha comunicado otra vez contigo?
—No lo sé, no lo creo. No sé si está enterado del libro, en Televisa sí lo están.
 
—¿Consideras que aún necesitas una rectificación de Televisa o de Carlos Loret?
—No, creo que ellos saben perfectamente lo que hicieron. En su momento no se tomaron la molestia de ponerse del mi lado, menos lo harán ahora.
 
—El caso se ha vuelto motivo de críticas y señalamientos contra Carlos Loret de Mola. ¿Qué opinas de ello?
—Yo creo que a él le siguen cuestionando porque él nunca ha cuestionado a las autoridades que nos mintieron a todos, y eso es lo que me parece lo que la opinión pública reclama. Él nunca ha tenido una respuesta o ha cuestionado a la autoridad que en aquel entonces manipuló la información. Yo lo hice desde el primer momento y señalé a la autoridad que nos proporcionó esa información falsa. Creo que esa es la diferencia entre Carlos Loret y yo: él decidió quedarse callado y yo decidí actuar.
 
—¿Fue una estrategia política de Carlos?
—No sé, eso tendría que responderte Carlos, yo por mi parte hice lo que creí lo que era necesario, que era cuestionar e investigar y levantar la voz ante una manipulación de información, él decidió no hacerlo y seguir trabajando en Televisa y seguir con la misma línea, desconozco por qué lo hizo.
 
—¿Has participado en el proceso penal de Israel Vallarta al que fue citado a declarar Carlos Loret de Mola?
—Yo he comparecido en su momento, he dicho lo que sé, hice lo mismo que Carlos, tuve una comparecencia muy similar y narré los hechos que he dicho desde un principio. Aquí el tema es que fue un careo entre sus colaboradores, Israel Vallarte y él. Me parece que fue un tema más bien de sus excolaboradores con él. Si sus excolaboradores tienen una versión distinta, tuvieron que ir en su momento ante una autoridad, no solamente ante las cámaras o un medio de comunicación y decir que le advirtieron cuando la obligación de ellos era haber ido y denunciado y hacerlo como yo hice: fui y me inconforme ante una autoridad y lo hice público. Ellos simplemente lo han hecho mediático.
 

—Laura Barranco, productora del programa, afirma que ella avisó desde cabina posibles violaciones a derechos humanos
—De ninguna manera. Mi trabajo fue en campo, yo a Laura Barranco la conocí estando afuera de Televisa, y lo que ella reporta, me parece, fue un tema meramente laboral entre Carlos y ella, y lo que yo siempre he argumentado es que si ella detectó algo irregular, debió haber ido a denunciarlo ante una autoridad correspondiente no sólo ante los medios como lo han hecho.
 
—¿Hay algo que harías diferente durante la transmisión?
—No hay nada que hubiera hecho de forma distinta. Estuvimos ahí muchos periodistas y ninguno reportó nada extraño, a ninguno le pareció algo anormal, nos dedicamos a entrevistar a las personas que nos permitieron hacerlo y a reportar la información oficial que una autoridad nos dio. Si alguien hubiera visto algo raro, yo creo que lo hubiera reportado. Al ver el video dices que ves algo extraño, a mí me gustaría saber qué ves de extraño, yo veo a personas sometidas y a personas que se suponen eran víctimas. Si alguien tuvo el olfato de ver algo distinto, a mí me gustaría saber qué es porque todos reportamos lo mismo y está eso en la memoria electrónica, como la hemeroteca; se reportó un operativo, no un montaje, durante semanas. Se dio a conocer que eso había sido un montaje dos meses después. Televisa fue quien empezó a darle una vuelta a la información, esto no fue un descubrimiento periodístico ni ninguna investigación fue algo que Televisa decidió revelar, todavía no sabemos dónde o por qué deciden que eso no fue como fue.
 
—¿Consideras que en este tiempo y tras el caso los medios han cambiado su actuar?
—A raíz de eso, lo abordo en el libro, se han hecho varios intentos de códigos de ética. Hoy ya los operativos de la policía no son tan mediáticos, las presentaciones de quien ha cometido un delito se hace de forma diferente. ¿Qué no ha cambiado? que cuando una autoridad le interesa le conviene dar a conocer un hecho utiliza los medios, es el caso de Emilio Lozoya. Cuando llega a México se lo llevan al hospital y utilizan a un tercero para llevarlo al reclusorio. Eso es un montaje, eso es engañar no sólo a los medios, está mal y esta grave porque la fuente oficial está manipulando la información. Se engaña a la opinión pública, la opinión publica comienza a ser manipulada por la autoridad. Es exactamente lo mismo que ocurrió aquella vez y que no debemos permitir que se repita.
 
 

Creo que depende de la fuente, depende de qué tipo de información estamos hablando, creo que hay cosas que se están haciendo bien. No me gustaría ser tan tajante y satanizar a los medios de comunicación porque creo que han hecho un trabajo muy valioso que es informar, y también creo que hay fuentes que han hecho bien su trabajo que es investigar y dar a conocer los hechos. No podemos meter a un mismo rasero a todos. Hay reporteros y medios que han hecho su trabajo espléndidamente.
 
Aquí lo que quise señalar es lo que no se hizo bien, específicamente la Agencia Federal de Investigación (AFI) y algunos medios decidieron apoyar a esa agencia mentirosa por el poder que tenía. Cuando ocurre este operativo todos reportamos un operativo porque fue lo que vimos, cuando nos dan a conocer que este operativo no fue lo que nos ofrecieron, lo que vimos, algunos medios en lugar de cuestionar e inconformarse empezaron a señalar a un solo medio o a una sola persona de haber cubierto algo que ellos también cubrieron, y que, finalmente, ellos también fueron parte de ese engaño y manipulación. Ahí hay que alzar la voz como reporteros, dar la voz, como conductor de algún medio, y como medio, a no permitir que nos usen para manipular la opinión pública.
 
—Mencionas operativos realizados por Genaro García Luna que, hoy, consideras pudieron ser montajes. ¿Crees que su juicio en EEUU podría derivar en más revelaciones de montajes?
—Yo cubrí el (operativo de rescate) de las hermanas de Thalía donde fue espectacular, hubo balazos, se escaparon delincuentes por la carretera. Hubo varios que puse en el libro que me parecen, hoy, a la distancia, manipulados y se hicieron totalmente espectaculares para todos los medios de comunicación. Esos operativos estaban hechos para que todos los medios de comunicación los cubrieran. Yo creo que toda la actuación de Genaro García Luna fue así: intentaron llamar siempre la atención de la opinión pública utilizando los medios de comunicación […] Simularon que se combatía al narcotráfico cuando en realidad protegían al narcotráfico.
 
—¿Este libro cierra este capítulo en tu vida?
—Es un tema que es parte de mi carrera. El contar esta historia para mí es el cierre de este capítulo, no tengo nada más que agregar. Lo que sí quiero pedir es que el tema se siga investigando y que las respuestas que han quedan inconclusas algún día se resuelvan como es: quién fue el culpable, si las víctimas son víctimas o si los responsables son responsables. Eso nunca nos los han dicho.
 

Este contenido es publicado por Politburó Digital con plena autorización de Sputnik Mundo ***


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